• Este trabajo analiza los espacios dramáticos del teatro de Juan del Encina, sus funciones y su potencialidad escénica. La noción de «espacio dramático» deriva de la teoría semiótica, que considera las referencias locativas en el texto dramático como parte del espacio ficticio teatral y examina el modo en el que todas ellas conjugan el espacio dramático visible o no en escena. Este primero es el «espacio mostrado », mientras que el segundo es el «espacio aludido» o narrado, ambos esenciales para la ambientación de toda obra. Hay que tomar en consideración que los espacios dramáticos no manifiestan una relación espacial simétrica sino jerárquica, uno de los espacios se encuentra en una posición de preeminencia respecto al otro, estableciéndose, sin embargo, una conexión continua entre ambos. El propósito es reconstruir la topografía que Encina empleó para proveer a su teatro de fuerza dramática. Para estudiar la puesta en espacio de cada pieza teatral, ante la ausencia de acotaciones explícitas, aplico la metodología de Hermenegildo sobre el bloque didascálico y la categoría de didascalias icónicas de lugar, explícitas e implícitas. Empleo, asimismo, el concepto de «texto dramático» o «texto para la representación» de la teoría de la dualidad teatral.