• Gabriel M. Soto Villegas, en esta su segunda publicación, Memoria y narrativa, ensaya un recorrido conceptual fundamental de una problemática clásica, aunque de renovada vigencia en esta época de relativismo generalizado, construccionismo y
    posverdad pandémicos, global y localmente. Bastaría señalar su candente actualidad nacional en este momento de reescritura, de adaptación de los hechos a las narrativas: los eventos finales de los comicios de 2019, de las que todos fuimos actores -como
    ciudadanos electores, como indignados, como observadores o como milites del partido de larga estadía en el gobierno del país-.

    Es necesario destacar que este ensayo se ubica en un espacio de metalenguaje, de revisión historiológica, de reflexión sobre las prácticas de escritura de la disciplina histórica. Sin embargo, la veta intelectual que Soto Villegas sigue es otra tradición de
    pensamiento, de talante anglosajón, iluminada por la semiótica y la pragmática de C.S. Pierce, en su orientación epistemológica, y a contrapelo de la retórica posmoderna. Soto Villegas propone una ardua revisión argumentativa en torno a las expresiones
    memoria, historia, narración, mito, rito, cognición, emoción y los distintos campos semánticos y disciplinarios (neurociencia, la psicología y teoría literaria) desde donde reciben su significación y sentido, para proponer el concepto de sentimiento en cuanto
    proceso “por el cual interpretamos una emoción de manera racional. De esta manera deberían estudiarse las narrativas en la sociedad”.

    Ahora bien, ese entramado conceptual le permite al autor -como ejemplificación de su reflexión- abordar uno de los discursos constitutivos del nacionalismo boliviano: el de la reivindicación marítima, recientemente actualizado en el episodio de la Corte
    Internacional de La Haya. Para ello nos ofrece una panorámica del debate pasado y del actual desde una crítica al “imaginario social” de Castoriadis y desde una relectura de la noción de mesianismo en W. Benjamin.

    GSS