• Este artículo acusa que historiadores y críticos de las dramaturgias chilenas del S. XX padecen de agorafobia: pavor súbito a los espacios ajenos. Esto porque, en sus trabajos, desatienden espacios de producción teatral situados en los extramuros de los campus universitarios. De acuerdo con este diagnóstico, se proponen claves para una agenda de investigación atenta a reconstruir aquellos sitios de emergencia de las dramaturgias chilenas de cien años qué aún no han sido considerados (bienales-underground, circos populares, carpas itinerantes, giras transoceánicas y fiestas clandestinas). Consecuentemente, para describir estos enclaves desatendidos pero decisivos, se propone el concepto de escenarios contra-pedagógicos. En su desarrollo, se comentan piezas y comportamientos culturales de Antonio Acevedo Hernández, Jorge Díaz y Andrés Pérez.